Ilustración sobre el informe académico a las familias: un recorrido con puntos que van de una nota inicial a una meta, junto a una casa

Es la reunión de entrega del tercer periodo. Un papá ve un 2,8 en matemáticas y pregunta lo de siempre: “¿Y por qué no me avisaron antes?”. El docente sí había dejado actividades de apoyo. El estudiante tenía dos anotaciones en el observador y ya había presentado sus descargos. Pero nada de eso estaba en el informe académico a las familias: el papel que el papá tenía en la mano solo traía la nota.

Un buen informe no es solo una lista de notas. Muestra el recorrido: dónde hubo dificultades, qué se hizo para superarlas y cómo va el estudiante hoy.

Lo que pide la norma: informes claros, comprensibles e integrales

El Decreto 1290 de 2009 le da a cada colegio la autonomía para diseñar su sistema de evaluación, el SIEE. Pero le pide que ese sistema defina dos cosas sobre los informes (artículo 4):

  • Cada cuánto se entregan a los padres de familia (numeral 8).
  • Cómo están estructurados, “para que sean claros, comprensibles y den información integral del avance en la formación” (numeral 9).

La palabra clave es integral. Una nota final, por sí sola, no da información integral del avance.

El mismo decreto dice que el colegio debe mantener la interlocución con las familias para presentar los informes, el plan de actividades de apoyo y los compromisos de cada parte (artículo 11, numeral 4). Y les reconoce a los padres el derecho a acompañar el proceso evaluativo de sus hijos (artículo 14), a la vez que les pide hacerle seguimiento permanente (artículo 15). Nadie puede acompañar un proceso que solo ve una vez por periodo.

Qué debería mostrar un informe académico a las familias

Más allá de la nota de cada asignatura, un informe que sirve muestra cuatro cosas.

1. El proceso detrás de la nota. Qué actividades se evaluaron y cómo le fue en cada una. No es lo mismo un 3,0 que viene de notas parejas que uno que mezcla un 4,5 en el trabajo en clase con un 1,5 en la evaluación escrita. Lo segundo cuenta una historia distinta y pide un apoyo distinto.

2. Los desempeños, en lenguaje de familia. “Resuelve problemas con fracciones en situaciones cotidianas” se entiende. “Desempeño básico en el componente numérico-variacional” no. Si el colegio usa indicadores, vale la pena revisar que un padre sin formación docente los entienda.

3. Las actividades de apoyo y cómo le fue. Si el estudiante tuvo una recuperación, la familia debe saber en qué asignatura, qué nota tenía antes y qué nota obtuvo después. Eso convierte el apoyo en un logro visible y no en un trámite.

4. La convivencia, con las dos versiones. Si hay anotaciones en el observador, la familia debe conocerlas junto con los descargos del estudiante. Mostrar solo la anotación, sin la versión del estudiante, rompe la lógica del debido proceso.

Cuándo informar: antes de que sea tarde

El boletín de fin de periodo llega cuando ya no se puede hacer nada por ese periodo. Por eso, muchos colegios suman un informe parcial a mitad de periodo, o permiten que la familia consulte el avance en cualquier momento.

Hay un equilibrio que cuidar. Informar cada nota en el instante en que se registra puede generar ansiedad, en la casa y en el estudiante. Defina en el SIEE qué se muestra, cuándo y con qué propósito: que la familia pueda acompañar a tiempo, no que vigile cada calificación.

Cómo leer el informe con la familia

La reunión de entrega es la mejor oportunidad del periodo para hablar con la familia, y suele gastarse en revisar números. Tres ideas para aprovecharla:

  • Empiece por lo que avanzó. Toda familia necesita saber qué está haciendo bien su hijo antes de escuchar lo que falta.
  • Hable de una o dos prioridades, no de todas las asignaturas. Una familia sale de la reunión con dos tareas claras, no con diez.
  • Cierre con un compromiso escrito de cada parte, como pide el Decreto 1290: qué hará el colegio, qué hará la casa y qué hará el estudiante.

Y deje que el estudiante hable. Desde los grados intermedios, él puede explicar su propio informe mejor que nadie.

Cómo SISGA acompaña el informe a las familias

El informe integral que plantea este artículo exige reunir información que suele vivir en lugares distintos. La plataforma la reúne en una sola vista para la familia.

  • El año completo de un vistazo: cada asignatura por periodo, con la nota en la escala del propio colegio y las faltas de asistencia.
  • El detalle de cada periodo: las actividades evaluadas, los desempeños y cómo le fue en cada uno.
  • Las recuperaciones, visibles: la asignatura, la nota original y la nota de la recuperación.
  • El observador con sus descargos, en el mismo lugar que las notas. La familia puede registrar el descargo desde ahí.
  • Varios hijos desde la misma cuenta, con escala numérica o cualitativa. El colegio decide qué periodos muestra y si la familia puede descargar el boletín.

La estructura y la periodicidad de los informes las define el colegio en su SIEE. La plataforma hace que esa información llegue completa y a tiempo. Sección basada en el uso de la plataforma SISGA.

Le puede interesar

Fuentes consultadas